El sistema que hace que cuidarse esté al alcance de todos.
Estás ante algo con el poder de cambiar tu vida por completo, te recomendamos .
Comer y entrenar bien son lo mínimo para estar sano, no un lujo. Que tener a alguien mirando tus datos te cueste lo que una cena fuera.
Tú pones las citas, los gustos y tus límites, todo se adapta para conseguir el objetivo.
Se analiza a sí mismo. Comprueba si lo que te propuso funcionó y corrige su forma de trabajar. Dentro de seis meses será mejor que hoy sin que tú hagas nada.
Un nutricionista y un entrenador cuestan 145 € al mes. Nadie está abusando, es el tiempo de dos personas. Pero eso deja la ayuda que de verdad cambia una vida en manos de quien puede pagarla. Al resto le quedan los vídeos sueltos y las apps que te hacen apuntar la comida sin decirte nunca qué hacer con ella.
Atis Care nace para cambiar eso, porque sabemos que con la tecnología trabajando, los límites los pones tú.
Una app se limita a contar calorías y proponer recetas genéricas. Atis Care cruza tus datos con la ciencia para asegurarse de que cada gramo de comida y kg de entrenamiento son lo óptimo para alcanzar tu objetivo.
Bajar grasa, ganar músculo, mantenerte o llegar a una fecha: una maratón, un Hyrox, un Ironman. Te decimos si es realista antes de empezar.
Realista y cómodo de seguir, con tus horarios, tus gustos y lo que ya comes. Un plan que no puedes cumplir no sirve de nada.
Por audio, por texto, por foto o desde la app dentro del chat. Como te venga bien.
Ajustamos lo que haga falta y te enseñamos por qué, para que sepas lo que estás haciendo.
Se cierra uno y se apunta al siguiente. Esto no se acaba en un plan de doce semanas.
Todo lo que va aprendiendo de ti, ordenado en pantallas que se abren dentro del propio Telegram. No hay que instalar nada ni registrarse otra vez en ningún sitio.
| Nutricionista + entrenador | Atis Care |
|---|---|
| ≈145 €/mes | 5,99 €/mes |
| Dos profesionales distintos | Nutrición + entrenamiento conectados, trabajando juntos por tus objetivos |
| Su conocimiento depende de su formación y experiencia | Cruza conocimiento constantemente para convertirse en el profesional de élite que demandan tus necesidades. Tanto si eres boxeador como triatleta, trabaja para darte el mejor nivel. |
| Te ven cuando tienes cita | Está ahí cuando surge cualquier duda. 24 horas, 7 días a la semana. |
| Ajustan el plan en las revisiones | Tu plan evoluciona contigo, día a día |
| Trabajan con lo que recuerdas contarles | Recoge comidas, entrenos, progreso y contexto mientras haces tu vida. Casi sin darte cuenta. |
| El seguimiento depende de conversaciones puntuales | Conecta todos tus datos para descubrir qué es lo que mejor funciona específicamente contigo |
| A veces cuesta admitir que no cumpliste | Cero juicios. Pase lo que pase, busca tu mejor siguiente decisión. |
| Dieta + rutina | Plan + app + diario de fuerza + lista de la compra + recordatorios, y mucho más. Todo conectado. |
| Tiempo limitado entre clientes | 24/7 para ti. Sin horarios, sin esperar a la próxima cita. |
Atis Care es un sistema de nutrición y entrenamiento personal que funciona dentro de Telegram. Aquí tienes todo lo que hace, ordenado por temas, desde contar calorías y macros hasta tu dieta semanal, tu plan de entrenamiento y el seguimiento de tu progreso.
Ninguna función coincide con esa búsqueda. Prueba con otra palabra, como «voz», «peso» o «gimnasio».
Haz una foto al plato y te devuelve cada alimento con sus gramos, sus calorías y sus macros. Sin báscula y sin buscar alimento por alimento.
Mándale una nota de audio contando lo que has comido y lo apunta igual que si se lo hubieras escrito. Es la forma más rápida de llevar un registro de comidas cuando vas con prisa.
Escribe lo que has comido como se lo contarías a alguien, por ejemplo «un bocadillo de tortilla y una caña», y él pone los gramos y las calorías.
Antes de guardar una comida te enseña lo que ha entendido. Puedes cambiar los gramos, quitar o añadir un alimento o pasarla a otro día, y solo cuenta cuando pulsas Confirmar.
Si te equivocaste, se lo dices con tus palabras («eran dos huevos, no tres») y te enseña el cambio para que lo confirmes.
Busca el producto exacto del supermercado. Si no lo encuentra, le mandas una foto de la tabla nutricional del envase y lo guarda. Lo que dice la etiqueta manda sobre cualquier estimación.
Cuando comes fuera en una cadena, sabe lo que lleva cada plato de la carta en vez de adivinar.
Aprende tus medidas, como «mi plato hondo de arroz» o «mi taza de leche», y las recuerda para la próxima vez.
Cuando repites un plato, te ofrece guardarlo. A partir de ahí basta con decir «apúntame la tostada de siempre».
Dile «lo mismo que ayer en la cena, pero con menos arroz» y parte de esa comida con sus cifras. Cambia la ración, quita o añade lo que le digas y te lo enseña para que lo confirmes.
Las cifras salen de tablas oficiales de composición de alimentos y de etiquetas reales.
Tus calorías y macros de hoy, ajustados a cómo va tu día y a tu fase.
No se queda con la fórmula de partida: aprende lo que gastas de verdad a partir de tus propios datos y ajusta tus calorías a ti, no a una media.
Sigue tus vitaminas y minerales con las referencias oficiales para tu sexo y tu edad, y te avisa si alguno flojea semana tras semana.
Te avisa cuando una combinación ayuda o estorba, como la vitamina C con el hierro de las lentejas o el café justo después de comer.
Si le cuentas cómo te sientan las comidas, señala las coincidencias con lo que comes y te enseña los números. No diagnostica ni te manda quitar alimentos, y si ve algo te sugiere mirarlo con tu médico.
Te dice lo que te falta hoy para llegar a tus calorías y tu proteína, con ideas concretas que encajan.
Hazle una foto a la nevera o a la despensa y te propone qué comer con lo que hay, según lo que te queda hoy. La foto no la guardamos: solo la ve la IA para leerla.
Te pesas, se lo dices y lo apunta. También te recuerda pesarte cuando toca, con la frecuencia que elijas.
Mira la tendencia, no la pesada de hoy. Una mala noche o una comida salada no cuentan como haber engordado, y solo te avisa cuando el cambio es real.
En el chat y en la app. En la app tocas la línea y ves cada pesada con su día y su hora.
Apunta tu porcentaje de grasa corporal y tus perímetros con solo contárselos.
Perder grasa, ganar masa muscular, mantenerte o preparar una competición con su fecha, su distancia y el tiempo que buscas.
Si no sabes qué meta ponerte, te enseña el peso que corresponde a un IMC saludable para tu altura y, si tienes medida tu grasa, el de un porcentaje saludable. Con eso te propone una meta.
Calcula si tu plazo cabe en lo que permiten tu cuerpo y tu actividad. Si no cabe, te da escenarios para elegir, con lo que tardarías en cada uno.
Compara tu progreso con la trayectoria prevista y te avisa si vas por detrás, para decidir juntos qué cambiar.
Una media maratón, un triatlón o un combate. Con la prueba en el calendario, el plan se organiza para ese día.
Cada semana repasa contigo cómo ha ido, cómo estás comiendo y lo que viene, como en una consulta. De esa cita sale tu plan.
Un menú semanal completo, con platos y cantidades para cada día, o una guía flexible por grupos de alimentos. Tú eliges, y en los dos casos respeta tus gustos y tus alergias.
Sale de tu menú, en envases como los que compras y con los precios de tu supermercado (Mercadona, DIA o Consum). En la app la vas tachando y puedes cambiar lo que no te gusta por algo parecido.
Si el jueves cenas fuera o te pones malo, cambia solo esos días y te enseña el antes y el después para que lo confirmes.
Pregúntale si algo te cabe hoy y te responde con números sobre lo que llevas y lo que te queda. Si no cabe, te dice qué sí.
Cuando algo no funciona, te propone qué cambiar y por qué, con tus datos delante. No cambia nada hasta que lo confirmas.
Tu sesión de cada día con ejercicios, series, repeticiones y cargas orientativas, según tu nivel, tu material y tu objetivo. Completo u orientativo, como la dieta: en orientativo te digo qué meter en la semana y cómo combinarlo, y el día y los ejercicios los eliges tú.
Cuéntale el entreno por texto o por voz, por ejemplo «una hora de boxeo, bastante duro», y lo apunta con su duración y su esfuerzo.
Mándale la captura de tu Apple Watch, Garmin, Strava o Coros y lee la duración, la distancia, el pulso, el ritmo y el desnivel. Solo te pregunta el esfuerzo.
Si combinas fuerza con carrera, ciclismo, natación o deportes de combate, reparte la semana entre todo lo que haces.
Cuéntale una lesión en el alta o en el chat cualquier día, o que ya se ha curado, y al confirmarla se tiene en cuenta al montar tu plan.
Mide cuánto te está costando la semana y cómo se va acumulando, y te avisa cuando toca recuperar para no pasarte.
Cada día te dice cómo llegas al entreno, para decidir si apretar o ir suave.
Cuando tu cuerpo pide un respiro, te propone una semana más suave.
Tus marcas por ejercicio y cómo evolucionan con tu peso. En la app, cada ejercicio con la franja que marca qué cuenta como progreso.
Apunta cada serie desde la app mientras entrenas. Si te equivocas, la tocas y la corriges.
Cuántas series haces a la semana de cada grupo muscular, para ver qué trabajas de más y qué se queda corto.
Un repaso de cómo llevas el entrenamiento, con lo que va bien, lo que falla y en qué centrarte según tu objetivo.
Compara lo que te mueves con las recomendaciones oficiales y te dice qué deporte encaja mejor con tus objetivos y preferencias.
Cada lunes, los días que has cumplido, tus medias, tu peso y si vas hacia tu objetivo.
Lo que llevas del día y lo que se quedó sin confirmar, para cerrarlo en un minuto.
Día a día en el chat, y en la app por hoy, por 7 días o por 30 días.
Los que tú quieras, creados desde el chat o desde la app.
Tú eliges cuándo te escribe y cuándo no.
Gustos, alergias, intolerancias, enfermedades, medicación y lesiones, preguntadas con botones. La puedes editar en la app.
Lo que te da alergia no entra nunca en tu plan. Lo que no te gusta se cambia por otra cosa que cubra lo mismo, para no dejar huecos, y si comes vegano o vegetariano se lo dices en el chat cuando quieras.
Recuerda lo que le cuentas de tu vida, tus horarios y tus planes, y puedes ver lo que guarda.
Los patrones que salen de tus propios datos, contados en claro.
Más dura, intermedia o más suave. Cambia el tono, los consejos son los mismos.
Todo pasa en un chat de Telegram, con botones para lo habitual y texto o voz para lo demás. No hay app que instalar ni cuenta nueva que crear.
Cinco pestañas (Seguimiento, Cuerpo, Entreno, Plan y Tú) con tus gráficas, tu plan, tu lista de la compra y tu ficha.
En un archivo, con cada comida marcada como dato real o como estimación.
La última comida, todas las de hoy o todo lo que tiene de ti.
El ritmo de pérdida de peso y los mínimos de comida tienen un tope que no se salta, y con una alerta de salud no te pone en déficit.
Esto no es una app que abres cuando te acuerdas de ella. Va pasando solo, y en cada uno de estos momentos es él quien da el paso, no tú.
Te conocemos. Nos cuentas tu objetivo, tu nivel, tus horarios y cómo es tu vida. Seas boxeador, triatleta o simplemente quieras cuidarte mejor, empezamos por entenderte.
Cruza ciencia, tus objetivos, tus necesidades y tus preferencias para encontrar el camino óptimo hacia tus metas.
Tú eliges cuánto necesitas. Desde una guía flexible hasta tenerlo todo resuelto con la dieta, entrenamientos, lista de la compra con precios reales y todo lo que te haga falta para cumplir.
Sin pesar comidas ni matarte a dietas y entrenos. Le mandas una foto o se lo cuentas en un audio y te acompaña, te escucha y te cuida. El objetivo no es solo llegar, es llegar bien y feliz, sin hacer que cuidarte sea otro trabajo.
Cruza tus datos y afina el plan cada vez más, hasta dejarlo resiliente y adaptado al milímetro.
El plan se adapta a ti hasta que cumplir sea tan fácil y placentero que se convierta en tu forma de vivir. Te enseña a comer y a entrenar para que no lo necesites siempre, para que estar sano y en forma sea consecuencia de tus hábitos favoritos.
Lo que deja a la mayoría sin nutricionista la deja también sin otros profesionales que la asesoren. Atis Care quiere que vivas una vida plena, y por eso democratizamos el asesoramiento en todo lo que la hace posible.
Lo que comes, cómo entrenas y cómo te recuperas.
Estrés, foco y descanso, cruzados con cómo rindes.
En qué se te va el mes, y qué hacer al respecto.
El papeleo, los recados y la agenda, quitados de en medio.
Un sistema que te acompaña todos los días con un objetivo único: impulsarte física y mentalmente, anticipándose a los problemas antes de que aparezcan.
Atis Care es un servicio de asesoramiento sobre nutrición y entrenamiento. No es un servicio médico ni sustituye a un profesional sanitario. Para mayores de 18 años.
Ver la ficha completa de privacidad y datos¿Y te gustaría ofrecerle esto a tus clientes? Personalízalo como quieras y amplía tu cartera sin multiplicar tus horas.
Esto es lo que vas a tener aquí. Todavía se está construyendo, así que hoy lo que ves es el plano y no la casa. Te escribimos en cuanto abra cada pieza.
Quién va bien, quién lleva tres días sin registrar nada y a quién toca escribirle hoy. Sin abrir veinte conversaciones.
EN DESARROLLOPeso, adherencia, carga y fuerza de cada uno, cruzados entre sí. Llegas a la consulta con el trabajo hecho.
EN DESARROLLOTus rangos, tus protocolos y tu forma de hablarles. El bot aconseja lo que aconsejarías tú, no lo que diga un manual.
EN DESARROLLOTus clientes hablan con tu servicio, no con el nuestro. Nosotros ponemos el motor y no salimos en la foto.
EN DESARROLLO